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TAS EuropeGuías

Guías, gratis para todos.

Orientación en lenguaje claro para los trámites de una vida entre países: llegar, seguir camino, marcharse y volver. No hace falta tarjeta, y cada guía remite a la fuente oficial.

Lectores en la galería blanca de la biblioteca municipal de Stuttgart, con estanterías de libros al fondo
Biblioteca Municipal de Stuttgart

Diez guías

Los trámites, uno a uno.

Cada guía es una breve lista de comprobación. Las normas varían de un país a otro y cambian con el tiempo, así que cada una te dice qué preguntar y dónde está la respuesta oficial.

Registrar tu domicilio

En muchos países europeos, el primer trámite tras una mudanza es registrar dónde vives. De ello depende buena parte de lo que viene después: un número personal o fiscal, la cobertura sanitaria, una cuenta bancaria, una plaza escolar.

  1. Averigua si tu país de residencia exige el registro y qué oficina lo gestiona: el ayuntamiento, una oficina de registro de residentes o la policía, según el país.
  2. Pregunta qué justificante de domicilio se acepta. Lo habitual es un contrato de alquiler o una confirmación firmada por el propietario.
  3. Lleva tu pasaporte o documento nacional de identidad, y las partidas de nacimiento o de matrimonio de los familiares que se registren contigo.
  4. Conserva el certificado que te entreguen. Bancos, empresas y aseguradoras de salud lo piden con frecuencia.
  5. Si eres ciudadano de la UE y vives en otro país de la UE, ese país puede pedirte además que registres tu derecho de residencia. Pregunta en la misma oficina.
  6. Cuando vuelvas a mudarte, o dejes el país, pregunta si debes comunicar el cambio o darte de baja.
Abrir una cuenta bancaria

El salario, el alquiler y las facturas pasan por una cuenta local. Los bancos están obligados a comprobar quiénes son sus clientes, así que cuenta con que te pidan documentos.

  1. Antes de ir, pregunta al banco qué documento de identidad y qué justificante de domicilio acepta. Los requisitos varían de un banco a otro.
  2. Si todavía no tienes domicilio en el país, pregunta si aceptan en su lugar un contrato de trabajo o una matrícula universitaria.
  3. Si resides legalmente en un país de la UE, tienes derecho a una cuenta de pago básica, incluso sin domicilio fijo. Pídela con ese nombre si te deniegan una cuenta corriente.
  4. Si un banco te rechaza, pide el motivo por escrito y la vía para reclamar.
  5. Compara las comisiones de la cuenta antes de elegir. Los bancos de la UE deben entregarte un documento informativo de las comisiones.
  6. Nunca dejes que otra persona use tu cuenta, y nunca abras una cuenta para otra persona: consulta Alerta de estafas.
  7. El Reino Unido y Suiza tienen sus propias normas. Pregunta al banco, o a un servicio de asesoramiento gratuito.
Cobertura sanitaria, la TSE y la GHIC

Cada país europeo tiene su propio sistema sanitario. La primera pregunta es siempre qué país es responsable de tu cobertura.

  1. Donde vives y trabajas, entra en el sistema nacional: inscríbete en la aseguradora de salud, la caja de enfermedad o el servicio de salud, según exija ese país, y pregunta cómo inscribirte con un médico de familia.
  2. Pregunta qué se aplica en tus primeras semanas, antes de estar inscrito, y si necesitas una cobertura privada para ese tiempo.
  3. La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) es gratuita y la expide la entidad de salud del país que te cubre. Da acceso a la atención pública médicamente necesaria durante una estancia temporal en otro país de la UE, Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza.
  4. El Reino Unido expide la Global Health Insurance Card (GHIC), su tarjeta sanitaria global, a las personas a las que cubre, para la atención pública necesaria en estancias temporales en los países donde es válida.
  5. Ninguna de las dos tarjetas es un seguro de viaje, y ninguna sustituye a la cobertura en el país donde vives. No cubren la atención privada ni el coste del traslado de vuelta a casa.
  6. Lleva la tarjeta cuando viajes, y comprueba su fecha de caducidad.
Obtener el reconocimiento de tus títulos

Que necesites o no un reconocimiento formal depende de si tu profesión está regulada en el país donde quieres trabajar.

  1. Averigua si tu profesión está regulada allí. Las profesiones sanitarias, la docencia, la abogacía, la arquitectura y muchos oficios suelen estarlo, y la lista varía según el país.
  2. Si está regulada, presenta la solicitud ante la autoridad competente para esa profesión. Cada país tiene un punto de contacto nacional que te indica cuál es.
  3. Si no está regulada, puedes trabajar sin reconocimiento formal. Aun así, una declaración oficial que compare tu título con los del país ayuda a las empresas a entenderlo.
  4. Para el reconocimiento académico, si quieres seguir estudiando, dirígete al centro nacional de información de la red ENIC-NARIC.
  5. Prepara copias compulsadas de los títulos, los expedientes académicos y los justificantes de experiencia profesional, con traducción jurada cuando se solicite.
  6. Pregunta desde el principio por los requisitos de idioma, y por cualquier formación o prueba adicional que puedan pedirte.
Canjear tu permiso de conducir

Que puedas seguir conduciendo con tu permiso, y durante cuánto tiempo, depende de dónde se expidió y de dónde vives ahora.

  1. Un permiso válido expedido por un país de la UE se reconoce en toda la UE. Por lo general no estás obligado a canjearlo mientras siga vigente.
  2. Un permiso expedido fuera de la UE se rige por las normas nacionales del país donde vives. Muchos países te permiten conducir con él durante un tiempo limitado desde que fijas tu residencia, y después exigen un canje o un nuevo examen.
  3. Pregunta a la autoridad de tráfico de qué países canjea permisos sin examen, y cuál es el plazo. No lo dejes para el último momento.
  4. Pregunta si mientras tanto necesitas una traducción oficial o un permiso internacional de conducción.
  5. Cuando tu permiso caduque, renuévalo en el país donde vives habitualmente.
  6. El Reino Unido tiene sus propias normas de canje; consúltalas en el sitio web del Gobierno británico.
Pensiones generadas en varios países

Una vida laboral repartida entre varios países deja varios historiales de cotización. Ninguno se pierde, pero cada uno hay que reclamarlo.

  1. Cada país donde estuviste asegurado conserva tu historial hasta que alcances su edad de jubilación. Los años trabajados en un país no se transfieren a otro.
  2. Dentro de la UE, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, por lo general presentas la solicitud ante el organismo de pensiones del país donde vives, o del último país donde trabajaste si nunca has trabajado donde vives. Ese organismo traslada tu solicitud a los demás.
  3. Cada país calcula y paga su parte, según sus propias normas y a su propia edad de jubilación, de modo que las distintas partes pueden empezar en momentos diferentes.
  4. Los periodos cotizados en distintos países pueden sumarse para alcanzar un periodo mínimo exigido.
  5. Para el trabajo realizado fuera de esos países, pregunta si existe un convenio de seguridad social entre los dos países en cuestión.
  6. Guarda contratos, nóminas y números de afiliación de cada país, y pide un informe de tu historial con bastante antelación a la jubilación.
Enviar dinero a casa con seguridad

El coste de un envío tiene dos partes, y solo a una de ellas se la llama comisión.

  1. Compara el coste total: la comisión y el tipo de cambio juntos. Un envío sin comisión puede esconder un mal tipo de cambio.
  2. Fíjate en cuánto recibe la otra persona, en su propia moneda, y no solo en lo que pagas tú.
  3. Utiliza una entidad autorizada para prestar servicios de pago en el país desde el que envías. El supervisor financiero nacional publica un registro.
  4. En la UE, la entidad debe informarte de los gastos y del tipo de cambio antes de que aceptes. Guarda el justificante y el número de referencia.
  5. Envía dinero solo a personas que conoces. Ninguna autoridad, empresa o propietario de verdad pide que se le pague mediante un envío de dinero a un particular.
  6. Si algo sale mal, reclama primero por escrito ante la entidad, y después ante el organismo nacional de reclamaciones de servicios financieros.
Tus derechos como pasajero

Cuando un vuelo, un tren, un autocar o un ferri te falla, las normas europeas te dan derechos. Conviene conocerlos antes del viaje de verano a casa.

  1. Los derechos de los pasajeros de la UE cubren los viajes en avión, tren, autobús y autocar, y barco.
  2. En avión, se aplican a los vuelos que salen de un aeropuerto de la UE con cualquier aerolínea, y a los vuelos que llegan a la UE operados por una aerolínea de la UE.
  3. Si tu viaje se cancela o sufre un retraso importante, por lo general tienes derecho a información, a asistencia durante la espera y a elegir entre el reembolso y un transporte alternativo. Puede corresponderte una compensación, según la causa y la duración del retraso.
  4. Guarda billetes, tarjetas de embarque y recibos de comidas u hotel, y pide al personal una confirmación por escrito del retraso o la cancelación.
  5. Reclama primero ante la compañía, por escrito. Si la respuesta no te satisface, acude al organismo nacional responsable de hacer cumplir estos derechos.
  6. El Reino Unido aplica sus propias normas, similares, a los vuelos que salen de sus aeropuertos.
Dejar Europa: antes de partir

Para los europeos que se trasladan a otro continente. Lo que dejas resuelto antes de irte es mucho más fácil que lo que intentas resolver a distancia.

  1. Pregunta en tu ayuntamiento u oficina de registro si debes darte de baja, y conserva el justificante.
  2. Pregunta a tu aseguradora de salud cuándo termina tu cobertura. La TSE no sustituye a la cobertura sanitaria en el país al que te trasladas.
  3. Pregunta a la administración tributaria cómo cambia tu residencia fiscal y qué necesita de ti.
  4. Pregunta a tu organismo de pensiones cómo se conserva tu historial, y si puedes seguir cotizando de forma voluntaria.
  5. Comprueba que tu pasaporte y tu permiso de conducir tienen vigencia suficiente, y cómo se renuevan a través de un consulado.
  6. Allí donde te instales, inscríbete en el consulado de tu país si ofrece registro, y pregunta cómo funciona el voto desde el extranjero.
  7. Mantén una cuenta bancaria, y una dirección postal o electrónica, para las comunicaciones oficiales.
Volver a Europa

Tras años fuera, los sistemas que dejaste te tratan como a alguien que acaba de llegar. Un poco de preparación acorta el segundo comienzo.

  1. Registra tu domicilio el mismo día en que tengas uno: de ello dependen muchas otras cosas.
  2. Vuelve a entrar en el sistema sanitario de inmediato, y pregunta si se te aplica algún periodo de carencia.
  3. Trae justificantes de los años que trabajaste y cotizaste en el extranjero. Pueden contar para tu pensión u otros derechos.
  4. Pregunta a tu banco y a tus aseguradoras qué necesitan de ti. Un historial sin siniestros en el extranjero puede reconocerse si lo traes por escrito.
  5. Solicita el reconocimiento de los títulos y la experiencia profesional obtenidos en el extranjero, si tu profesión lo exige.
  6. Un familiar que no sea ciudadano de la UE puede necesitar un visado o una tarjeta de residencia. Pregunta a la autoridad migratoria antes de viajar.
  7. Matricula pronto a los niños en el colegio, y trae sus expedientes escolares, traducidos.

Alerta de estafas

Alerta de estafas.

El fraude busca a quienes acaban de llegar a un país, están lejos de su familia y no conocen bien las normas. Estas son las ocho estafas que conviene conocer, cómo funciona cada una y cómo comprobar antes de pagar.

  1. El falso funcionario

    Cómo funciona
    Una llamada, un correo o una carta dice proceder de la administración tributaria, la policía, la autoridad migratoria o tu consulado. Exige un pago inmediato o tus datos bancarios, a menudo con una amenaza.
    Cómo comprobar
    Cuelga. Busca el número de la autoridad en su sitio web oficial y llama tú. Ninguna autoridad cobra con tarjetas regalo, envíos de dinero o criptomonedas.
  2. El «agente» de visados o permisos

    Cómo funciona
    Alguien promete una cita más rápida, un visado garantizado o un permiso de residencia a cambio de dinero, a veces mediante una copia de un sitio web oficial.
    Cómo comprobar
    Las solicitudes se presentan únicamente por los canales oficiales de la autoridad competente. Escribe tú su dirección web. Nadie puede garantizar una resolución.
  3. El empleo que cuesta dinero

    Cómo funciona
    Un reclutador ofrece trabajo en Europa, o en el extranjero, y te pide que pagues un contrato, un examen médico, una formación o el viaje antes de empezar.
    Cómo comprobar
    Una empresa de verdad no te cobra por contratarte. Comprueba que la empresa existe en el registro mercantil oficial, y habla con ella en un número que hayas encontrado tú.
  4. La fianza del alquiler

    Cómo funciona
    Se anuncia un piso a buen precio. El «propietario» está en el extranjero y pide una fianza, o el primer mes de alquiler, antes de cualquier visita.
    Cómo comprobar
    Nunca pagues antes de haber visto el piso por dentro y de conocer a la persona que tiene las llaves. No pagues mediante envío de dinero.
  5. La oferta de «mula» de dinero

    Cómo funciona
    Te ofrecen dinero fácil por recibir fondos en tu cuenta y reenviarlos, o por abrir una cuenta para otra persona.
    Cómo comprobar
    Esto es blanqueo de capitales, y quien responde es el titular de la cuenta. Niégate, y nunca prestes tu cuenta, tu tarjeta ni tus documentos de identidad.
  6. Romances e inversiones

    Cómo funciona
    Un nuevo contacto en internet se gana tu confianza durante semanas y luego pide dinero para una emergencia, o te presenta una inversión con rentabilidad garantizada.
    Cómo comprobar
    No envíes dinero a alguien a quien nunca has visto en persona. Comprueba cualquier empresa de inversión en el registro y en la lista de advertencias del supervisor financiero.
  7. El mensaje del paquete o del banco

    Cómo funciona
    Un SMS dice que hay un paquete esperándote o que tu cuenta está bloqueada, con un enlace a una página que pide los datos de tu tarjeta o un código de un solo uso.
    Cómo comprobar
    No sigas el enlace. Abre en su lugar la aplicación o el sitio web de la empresa de mensajería o del banco. Un banco nunca pide un código de un solo uso por teléfono ni por mensaje.
  8. Billetes falsos y ofertas de vacaciones

    Cómo funciona
    En las semanas previas al verano y al fin de año, falsas agencias y vendedores en redes sociales ofrecen vuelos o billetes de ferri baratos para volver a casa, y desaparecen tras el pago.
    Cómo comprobar
    Compra a la compañía o a una agencia que puedas verificar, paga con tarjeta y no por transferencia, y confirma el localizador de la reserva directamente con la compañía.

Nunca te pediremos dinero, contraseñas ni códigos de un solo uso.

Si has pagado, avisa a tu banco de inmediato y denuncia el fraude ante la policía del país donde vives.

Ventanilla consular

La Ventanilla consular.

Tu consulado es la oficina de tu propio país en el país donde vives. Aquí te explicamos cómo contactar con él y qué puedes esperar. Solo información: TAS Europe no es un consulado ni actúa en nombre de ninguno.

Encontrar tu consulado

  • El ministerio de asuntos exteriores de tu país publica la lista de sus embajadas y consulados, y la demarcación que atiende cada uno.
  • Utiliza la dirección que figura en el sitio web del propio ministerio.
  • Muchos consulados atienden solo con cita previa. Reserva únicamente a través del sistema que indique el propio consulado.
  • Pregunta con antelación qué documentos se exigen, y cómo se pagan las tasas.

Qué llevar

  • Tu pasaporte o documento de identidad, y copias.
  • Un justificante de tu domicilio en el país donde vives.
  • Documentos civiles, como partidas de nacimiento y de matrimonio, con traducción cuando se solicite.
  • Fotografías de pasaporte según las especificaciones del propio consulado.
  • La confirmación de tu cita.

Qué puede hacer un consulado

  • Expedir o renovar pasaportes y documentos de viaje de emergencia.
  • Inscribir nacimientos, matrimonios y defunciones.
  • Legalizar o certificar documentos.
  • Avisar a tu familia, y darte una lista de abogados locales, si te detienen, estás en el hospital o eres víctima de un delito.
  • Orientar a una familia tras un fallecimiento en el extranjero.

Qué no puede hacer un consulado

  • Pagar tus facturas, multas, gastos médicos o costes legales.
  • Sacarte de una detención o intervenir en un proceso judicial.
  • Darte asesoramiento jurídico o actuar como tu abogado.
  • Dejar sin efecto las leyes o las decisiones migratorias del país en el que te encuentras.
  • Buscarte trabajo o vivienda.

En caso de emergencia

  • Ante un peligro inmediato, llama al 112: el número de emergencias en toda la Unión Europea, que también funciona en el Reino Unido y Suiza.
  • Si pierdes el pasaporte o te lo roban, denúncialo ante la policía y pide después a tu consulado un documento de viaje de emergencia.
  • Un ciudadano de la UE que esté fuera de la UE, en un país donde su propio Estado no tiene embajada, puede pedir ayuda a la embajada de cualquier otro país de la UE.

Ayuda gratuita cerca de ti

Ayuda gratuita cerca de ti.

Casi todas las ciudades europeas tienen servicios gratuitos de los que pocos recién llegados oyen hablar. Estos son los que conviene buscar.

  1. Oficinas municipales de acogida y orientación

    Muchas ciudades tienen un punto de acogida para nuevos residentes: el primer lugar donde preguntar por el registro, los colegios y los cursos de idioma.

  2. Centros de asesoramiento independientes

    Entidades sociales y organizaciones de asistencia ofrecen asesoramiento gratuito y confidencial sobre prestaciones, deudas, vivienda y trabajo.

  3. Clínicas jurídicas y justicia gratuita

    Clínicas jurídicas universitarias, servicios de orientación de los colegios de abogados y asistencia jurídica gratuita del Estado para quien no puede pagar un abogado.

  4. Sindicatos y asesoría laboral

    Para salarios impagados, contratos y seguridad en el trabajo. Algunos servicios atienden también a personas no afiliadas y a trabajadores de temporada.

  5. Asociaciones de inquilinos

    Para fianzas, subidas del alquiler, reparaciones y avisos de fin de contrato.

  6. Cursos de idiomas

    Centros de educación de adultos, bibliotecas y voluntarios ofrecen cursos y grupos de conversación, a menudo gratuitos o a bajo coste.

  7. Puntos de acceso a la salud

    Consultas y líneas de ayuda que orientan a las personas para entrar en el sistema sanitario, sea cual sea su situación.

  8. Alimentos y ayuda de emergencia

    Bancos de alimentos, economatos sociales y albergues nocturnos. En una emergencia, los servicios sociales del ayuntamiento te orientan.

Dinos en qué ciudad vives, y te indicamos los servicios que existen allí.

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